Luohan qigong es un sistema de cultivo interno perteneciente al Choy Li Fut, un arte marcial originario del sur de China. Fue creado en el siglo XIX por Chan Heung, quien reunió y organizó las enseñanzas recibidas de diferentes maestros hasta configurar un sistema marcial de gran amplitud.

Según los registros conservados por la familia Chan, el Choy Li Fut llegó a reunir 138 series de ejercicios, que abarcan desde métodos básicos hasta secuencias de considerable complejidad.

Con el propósito de preservar este conocimiento, Chan Heung y sus descendientes registraron las diferentes series en el Kuen Po, manual tradicional del sistema. En él se describían los movimientos, las posiciones, las técnicas de manos y pies, las direcciones y algunas de sus aplicaciones.

Dentro de este extenso repertorio existía un conjunto especialmente reservado: cuatro series de ejercicios internos que, durante generaciones, permanecieron vinculadas a la familia Chan y a los discípulos de círculo cerrado.

Estas cuatro series son:
Las 18 Palmas de luohan · Sub Bak Luohan Yik Gun
El pequeño luohan · Siu Luohan
El gran luohan · Dai Luohan
Sin final · Wu Chi

En conjunto constituyen el sistema denominado luohan qigong, el método de trabajo interno del Choy Li Fut.

Luohan: los iluminados

La palabra luohan hace referencia a los arhats del budismo: discípulos que han alcanzado un elevado grado de realización espiritual.

Por esta razón, el luohan qigong conserva una estrecha relación simbólica con la tradición budista y con la historia del monasterio de Shaolin.

La tradición atribuye a Bodhidharma —Damo en China— un papel fundamental en el desarrollo de ejercicios destinados a fortalecer el cuerpo de los monjes.

Según la leyenda, después de largos periodos de meditación sentada, Bodhidharma observó que la inmovilidad producía cansancio, debilidad y dificultades para mantener la atención.

Para compensarlo, habría desarrollado ejercicios que combinaban estiramientos, respiración y movimiento, incorporando también la observación de animales como el tigre, el leopardo, la grulla, la serpiente y el dragón.

Con el paso del tiempo, estas prácticas quedaron asociadas tanto al cultivo de la salud como a las artes marciales de Shaolin.

De este contexto surge la serie de Las 18 Palmas de luohan, considerada uno de los antecedentes del trabajo interno desarrollado posteriormente dentro del Choy Li Fut.

De Shaolin al Choy Li Fut

La tradición del Choy Li Fut relata que Choy Fook, uno de los maestros de Chan Heung, transmitió conocimientos marciales y también antiguos métodos de trabajo interno.

Chan Heung se retiró a la montaña de Law Fo Shan para estudiar con él. Allí habría recibido técnicas del arte marcial y ejercicios de qigong relacionados con la tradición luohan. Con el tiempo, estos conocimientos pasaron a formar parte del trabajo interno del Choy Li Fut.

Un aspecto especialmente relevante del luohan qigong es la progresión existente entre sus distintas series de ejercicios. Las tres primeras cultivan los tres tesoros de la tradición china: jing, qi y shen. La cuarta, wu chi, integra estos tres niveles y los conduce nuevamente al movimiento marcial.

Las 18 Palmas de luohan: cultivar el jing

Las 18 Palmas de luohan constituyen la primera serie de ejercicios del sistema. Su práctica se basa principalmente en movimientos de extensión, relajación, apertura y movilización articular. El cuerpo se trabaja de manera global, desde la cabeza hasta los pies, con el propósito de mejorar la movilidad, la flexibilidad y la organización de la estructura corporal.

Los movimientos conservan una clara raíz marcial, aunque se ejecutan como un trabajo interno. En esta serie, el movimiento guía principalmente la respiración.

La práctica busca movilizar el qi desde el interior hacia el exterior y favorecer su circulación a través de los canales energéticos.

Dentro de la lógica tradicional del sistema, las 18 Palmas trabajan principalmente el jing, la esencia y la dimensión más corporal del practicante; en segundo término, el qi y, finalmente, el shen.

Es, por tanto, la serie más directamente vinculada al cuerpo, la estructura y el movimiento.

Siu luohan: cultivar el qi

La segunda serie de ejercicios es Siu luohan. En ella, el ritmo cambia. Los movimientos se vuelven más lentos, suaves y circulares, y la respiración adquiere un papel mucho más relevante.

Si en Las 18 Palmas el movimiento conduce la respiración, en Siu luohan ocurre principalmente lo contrario: la respiración guía el movimiento.

La serie combina movimiento y posiciones estáticas. Esta alternancia expresa uno de los principios clásicos del trabajo interno: en la quietud nace el movimiento y, en el movimiento, surge la quietud. La práctica favorece un estado de calma y recogimiento.

Según la teoría energética tradicional, actúa especialmente sobre los canales relacionados con el corazón y el maestro corazón. Siu luohan centra su trabajo principalmente en el qi, seguido del jing y del shen.

Sus características muestran una combinación de influencias budistas y taoístas.

Dai luohan: cultivar el shen

Dai luohan constituye la tercera serie de ejercicios del sistema. Los ejercicios se realizan principalmente sentados con las piernas cruzadas e incorporan mudras, diferentes tipos de respiración, emisión de sonidos, meditación y visualización.

Algunas prácticas están orientadas a regular las emociones. Otras utilizan la atención y la intención para visualizar el recorrido del qi por los canales energéticos. El movimiento exterior disminuye, mientras aumenta el protagonismo de la experiencia interior.

La mente participa de forma consciente en la regulación y movilización de la energía. Por esta razón, Dai luohan se orienta especialmente al cultivo del shen, término que podemos aproximar a la dimensión mental y espiritual de la persona. Posteriormente se trabajan el qi y el jing.

La serie consta tradicionalmente de 43 ejercicios y presenta un grado considerable de complejidad. En su concepción energética adquieren especial relevancia los vasos extraordinarios ren mai y du mai.

Jing, qi y shen: tres dimensiones de una misma práctica

Las tres primeras series pueden entenderse como un recorrido progresivo.

Las 18 Palmas de luohan parten del cuerpo y de la estructura.
Siu luohan profundiza en la respiración y la energía.
Dai luohan dirige la práctica hacia la atención, la mente y la meditación.

Jing, qi y shen no se consideran elementos independientes, sino tres dimensiones inseparables del ser humano. El cuerpo sostiene la respiración. La respiración acompaña y regula el movimiento. La atención dirige la práctica.

Esta progresión permite comprender por qué el luohan qigong es mucho más que una sucesión de ejercicios físicos.

Wu chi: integrar quietud y movimiento

Wu chi es la cuarta y última serie de ejercicios. Representa la integración de los principios cultivados anteriormente y los devuelve al ámbito marcial. Los movimientos son fluidos y relajados. El cuerpo permanece ligero y disponible, mientras la mente conserva la quietud. Lo rápido se transforma en lento. Lo duro convive con lo suave. La concentración interna acompaña a la acción exterior.

La serie expresa así la interacción continua entre yin y yang. Wu chi combina las habilidades físicas de la lucha con el control corporal, la concentración y la circulación del qi.

La quietud mental ya no depende de permanecer inmóvil: puede mantenerse también en pleno movimiento.

Qigong y arte marcial

La relación entre práctica interna y arte marcial vertebra todo el sistema luohan.

Muchas técnicas que aparecen en el Choy Li Fut marcial pueden reconocerse también dentro de Las 18 Palmas de luohan, aunque ejecutadas de manera lenta, consciente y orientadas hacia el trabajo interno.

Desde esta perspectiva, practicar luohan permite explorar aspectos esenciales para el artista marcial: la postura, la coordinación, la generación de fuerza, la trayectoria del movimiento, la intención y la capacidad de concentrar la atención.

Sin embargo, su interés va más allá del ámbito marcial. El luohan qigong propone un recorrido desde lo más tangible hasta lo más sutil: comenzar por el cuerpo, profundizar en la respiración y la energía y, finalmente, integrar la mente.

Tal vez por ello Las 18 Palmas de luohan puedan entenderse como una semilla. Una pequeña semilla que contiene, en potencia, la información del árbol completo.

Visualiza el video con la demostración de las 18 palmas de Luohan realizada por el Dr. Gaspar García:

Luohan qigong · NLS 7/2026