Yaowang Yangsheng Gong o qigong del Dr. Sun Simiao, -Rey de la Medicina-, para el cuidado de la vida es una serie de 13 ejercicios qigong tradicional creados por el célebre medico Sun Simiao durante el siglo VII. Pertenecen al ámbito del yangsheng, cultivar la vida: el cuidado cotidiano de la salud mediante hábitos sencillos, moderados y regulares. Reúnen automasajes, movilizaciones articulares, ejercicios de fuerza en las piernas, caminar y otras prácticas destinadas a mantener el cuerpo activo y favorecer su equilibrio.
Los ejercicios tradicionales prescritos por el Dr. Sun Simiao han sido revisados por Li Zheng, profesor y director académico de la Universidad de Xian, y especialista en teoría y métodos tradicionales chinos de conservación de la salud. Además, es presidente de la Asociación de Qigong de Salud de Shaanxi y experto del sistema nacional de jiansheng qigong.
Sun Simiao y su filosofía médica

Sun Simiao (581-682), médico y farmacólogo de la dinastía Tang, fue venerado como Yàowáng, el «Rey de la Medicina». Su pensamiento integra medicina, prevención y cultivo personal, y refleja la influencia de distintas corrientes de la cultura china, entre ellas el taoísmo y el budismo.
Para Sun Simiao, cuidar la salud no consistía únicamente en tratar la enfermedad, sino en cultivar una forma de vida adecuada. Alimentación, descanso, movimiento, respiración, regulación de la mente y conducta formaban parte del mismo cuidado preventivo. A esta concepción añadió una fuerte dimensión ética: el buen médico debía unir conocimiento, prudencia, compasión y rectitud.
Qigong y medicina clásica
Los 13 ejercicios de qigong del Dr. Sun Simiao condensan una concepción de la salud profundamente característica del qigong clásico: cuidar la vida significa actuar antes de la enfermedad, cultivar el cuerpo mediante hábitos sencillos y mantener una relación ordenada entre actividad, descanso, alimentación, conducta y entorno.
Su interés histórico no reside únicamente en las propiedades terapéuticas que la tradición atribuye a cada uno de sus gestos, sino en el modelo de autocuidado que los articula. La repetición de acciones aparentemente sencillas se convierte en una forma de educación corporal y en una estrategia para mantener las funciones del organismo a lo largo de la vida.
La figura del Dr. Sun Simiao permite comprender, además, por qué este modelo rebasa el ejercicio físico. En su pensamiento, competencia médica, virtud personal y preservación de la salud pertenecen a un mismo horizonte. El médico debe perfeccionar su conocimiento y su conducta; la persona debe aprender a cuidar su propia vida; y ambos deben hacerlo atendiendo a las relaciones que vinculan al cuerpo con la mente, la sociedad y la naturaleza.
Yaowang Yangsheng Gong — Shísān Fǎ constituye, desde esta perspectiva, una forma actualizada de transmitir ese legado. Su estructura sencilla y repetible actualiza determinadas prácticas tradicionales y las reúne en un formato adaptado a la enseñanza corporal colectiva.
Los 13 ejercicios conservan un interés considerable. Más que prometer una longevidad extraordinaria —como la que la tradición llegó a atribuir al propio Sun Simiao—, proponen una disciplina cotidiana: mover, masajear, respirar, caminar, percibir y cuidar.
Cabe recalcar, la presencia reiterada del ideograma cháng, que significa «frecuentemente» o «con regularidad», en los nombres de los ejercicios resume su principio fundamental: el yǎngshēng se construye mediante acciones sencillas practicadas con constancia.
«El arte de cultivar la vida requiere una actividad moderada y frecuente, pero nunca llegar al agotamiento.»
Sun Si Miao. Bèijí Qiānjīn Yàofāng, vol. 27.
La salud necesita movimiento, pero un movimiento proporcionado a las capacidades de cada persona.
En esta insistencia en lo pequeño, lo moderado y lo regular se encuentra probablemente uno de los aspectos más vigentes de su pensamiento. Para Sun Simiao, preservar la salud no comenzaba cuando aparecía la enfermedad. Comenzaba mucho antes, en la manera de vivir.
El cuidado de la vida no es una intervención excepcional: es una práctica continuada.
Realización de los ejercicios
1 Peinar el cabello con frecuencia · Fà cháng shū
El primer ejercicio reproduce con las manos el gesto de peinar la cabeza. Las versiones tradicionales aconsejan calentar previamente las palmas y recorrer con los dedos desde la frente hacia la parte posterior del cráneo y el cuello.
Dentro de la medicina china se relaciona esta práctica con la circulación de qi y sangre en la cabeza. Desde una lectura contemporánea más prudente puede considerarse fundamentalmente una forma de automasaje superficial y de estimulación sensorial.
2 Mover los ojos con frecuencia · Mù cháng yùn
El segundo ejercicios moviliza los globos oculares en diferentes direcciones y puede completarse colocando sobre los ojos las palmas previamente calentadas. El verbo 运 · yùn significa mover, hacer circular o poner en movimiento.
El objetivo tradicional es conservar la función visual y disminuir la fatiga de los ojos. La combinación de movilidad ocular, cierre de los párpados y calor de las manos introduce además una breve pausa de reposo y atención.
3 Entrechocar los dientes con frecuencia · Chǐ cháng kòu
Consiste en hacer contactar suavemente los dientes superiores e inferiores mediante una percusión ligera y regular. 叩 · kòu significa golpear o percutir suavemente. Las fuentes tradicionales relacionan esta práctica con el mantenimiento de los dientes y la mandíbula y le atribuyen además efectos sobre la digestión y la claridad mental.
El carácter 鼓 · gǔ significa tambor y, en este contexto, alude a la producción de una resonancia alrededor de los oídos. Las descripciones tradicionales incluyen cubrirlos con las palmas y efectuar percusiones sobre la región posterior de la cabeza.
4 Tamborilear los oídos con frecuencia · Ěr cháng gǔ
Se relaciona tradicionalmente con el cuidado de la audición y de la memoria. Es una técnica característica del automasaje chino, en la que la estimulación manual se combina con la percepción interna del sonido producido por el propio cuerpo.
5 Masajear la cara con frecuencia · Miàn cháng xǐ
Aunque 洗 · xǐ significa literalmente «lavar», el ejercicio no consiste en emplear agua, sino en deslizar las manos calentadas sobre el rostro mediante movimientos ascendentes, descendentes y hacia el exterior. Por ello, «masajear el rostro» describe mejor su ejecución.
La fricción suave genera calor local y convierte nuevamente un gesto extremadamente simple en una acción deliberada de autocuidado.
6 Balancear la cabeza con frecuencia · Tóu cháng yáo
Este método introduce la movilidad cervical lenta y controlada. Las descripciones tradicionales insisten expresamente en efectuar el movimiento despacio para evitar mareos.
Su inclusión amplía progresivamente la serie desde los ejercicios sensoriales y automasajes de cabeza y cara hacia el trabajo de movilidad corporal. En una aplicación contemporánea, el movimiento debe mantenerse dentro de un rango cómodo y sin forzar la columna cervical.
7 Masajear el abdomen con frecuencia · Fù cháng róu
揉 · róu expresa la idea de amasar, frotar o masajear suavemente mediante movimientos circulares. Las versiones tradicionales describen fricciones alrededor del ombligo con las manos previamente calentadas y relacionan la práctica con las funciones digestivas.
El abdomen adquiere así un papel relevante dentro del cultivo corporal, no solamente como región anatómica, sino como centro funcional de transformación y nutrición dentro del pensamiento médico chino.
8 Balancear la cintura con frecuencia · Yāo cháng bǎi
La cintura y la región lumbar se movilizan mediante giros rítmicos del tronco. Algunas descripciones tradicionales acompañan el giro con palmadas suaves sobre el abdomen inferior y sobre la región de Mìngmén, situada en la zona lumbar.
En la teoría tradicional, la región lumbar mantiene una estrecha relación con el sistema funcional del Riñón y, por extensión, con la reserva vital del organismo. El método introduce además un movimiento más global en el que participan simultáneamente tronco y extremidades superiores.
9 Contraer y elevar el perineo · Shè gǔdào
谷道 · gǔdào es una denominación tradicional del conducto anal, mientras que 摄 · shè significa recoger, contener o contraer. Por este motivo, una traducción funcional adecuada es «contraer y elevar el perineo».
Las fuentes describen la contracción de la musculatura anal y perineal coordinada con la respiración. La técnica presenta paralelos evidentes con determinados ejercicios actuales del suelo pélvico, aunque ambos sistemas no deberían identificarse sin matices.
10 Flexionar las rodillas con frecuencia · Xī cháng niǔ
La práctica flexiona las rodillas. En el pensamiento tradicional, el estado de las rodillas se relaciona con el mantenimiento de la vitalidad durante el envejecimiento y con el sistema funcional del Riñón.
Desde una perspectiva funcional expresa un principio sencillo del método: mantener la movilidad de las articulaciones mediante movimientos regulares, cómodos y no forzados.
11 Pasear con frecuencia · Bù cháng sàn
El undécimo ejercicio es quizá el más sencillo y, al mismo tiempo, uno de los más representativos del pensamiento de Sun Simiao. 散步 · sànbù significa pasear o caminar de manera relajada. Las fuentes tradicionales describen precisamente el hábito de caminar después de las comidas.
Aquí el yǎngshēng pierde cualquier apariencia de técnica especializada: caminar con regularidad, mantener el cuerpo activo y hacerlo con una disposición mental tranquila se convierte, por sí mismo, en una práctica de preservación de la salud.
12 Frotar los pies con frecuencia · Jiǎo cháng cuō
搓 · cuō significa frotar o friccionar. Las descripciones tradicionales proponen recorrer cada pie con la mano contraria y estimular Yǒngquán (R1), situado en la planta.
La fricción produce calor y una intensa estimulación táctil. Dentro de la secuencia, el trabajo desciende progresivamente hacia la parte inferior del cuerpo y conduce la atención hasta los pies, que constituyen el punto de contacto físico con la tierra.
13 Enjuagar con el Líquido de Jade · Shù yùjīn
El último ejercicio posee probablemente el nombre más simbólico de toda la serie. yùjīn, «Líquido de Jade», es una denominación tradicional de la saliva. La práctica consiste en estimular su producción mediante movimientos de la lengua, hacerla circular dentro de la boca y finalmente tragarla.
Algunas instrucciones tradicionales añaden que, al deglutir, la atención debe acompañar la saliva hacia el dantian. La saliva adquiere así un significado simultáneamente fisiológico y simbólico: un fluido producido por el propio organismo que no se desperdicia, sino que se conserva y reintegra. En el marco de la medicina china se relaciona además con el Riñón y con la nutrición de la vida.
Conclusión
Los 13 ejercicios expresan una idea central del pensamiento médico de Sun Simiao: la salud se cultiva antes de que aparezca la enfermedad. Mediante acciones simples y repetidas, el método convierte el movimiento, el automasaje, la atención y el cuidado corporal en hábitos preventivos.
Su vigencia reside precisamente en esa sencillez: cuidar la vida como una práctica cotidiana.
Visualiza el video con la demostración de los 13 ejercicios qigong de Sun Simiao:
revisión qigong de Sun Simiao · NLS 7/2026
