Palmeras, antorchas verdes

Es una energía caliente con dinámica ascendente y rápida, la palmera es una antorcha con llamas verdes que destellan con el viento. La estipe o tronco de la palmera crece en desmesura y con prisa, nunca a lo ancho y solo a lo alto, para lucir un porte esbelto: alto y delgado. Me sorprende que se mantengan erguidas siendo tan altas y con tan poca base.

La contemplación en el cielo del castillo de fuegos artificiales es una conjugación de torticolis y éxtasis, es una experiencia tonificante que activa con fervor cuerpo y mente.

El palmeral de Elche, patrimonio de la humanidad, reúne 200.000 ejemplares de Phoenix Dactylifera (palmera datilera) y es el más grande de Europa. Un auténtico ingenio de pirotecnia. Hay una palmera llamada imperial que parece un candelabro con 7 brazos, 7 velas y 7 centellas! Cada elemento natural evoca fuego …

No es un baño de bosque relajante, es una “ducha de palmeral” tonificante que enciende pasión e insufla entusiasmo. Ideal para aquellas personas con falta de ánimo que sufren astenia, apatía y desgana. Y muy contraindicada para personas motivadas y con afán de superación.

 

 

 

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