Qigong Yijinjing · Yi Jin Jing o método para el fortalecimiento de los músculos y tendones es una serie de doce ejercicios de qigong tradicional. Su creación se atribuye a Damo o Bodhidarma durante el siglo VI que creó ejercicios de entrenamiento físico para los monjes que estaban sentados durante horas meditando.
El propósito de esta serie de qigong es preservar la vitalidad y favorecer el mantenimiento de la salud. El entrenamiento regular constituye una forma de cuidado preventivo orientado a reducir la aparición de desequilibrios. La práctica fortalece músculos y tendones, mejora la movilidad articular y desarrolla la fuerza. Favorece la coordinación y el control postural. Mantiene un cuerpo fuerte, ágil, contribuyendo a conservar la funcionalidad del aparato locomotor.
Qigong budista
Bodhidharma fue un monje budista que viajó por China llevando consigo los Tres Sutras, hasta establecerse finalmente en el templo de Shaolin, en la provincia de Henan. Se le considera el fundador del budismo chan, posteriormente conocido en Japón como budismo zen. Según la leyenda, Bodhidharma permaneció nueve años meditando en una cueva. Durante ese largo periodo advirtió que la inmovilidad mantenida en las sesiones meditativas le provocaba fatiga, dolor y enfermedad. Sus discípulos sufrían consecuencias similares y, a menudo, se quedaban dormidos durante la meditación.
Con el propósito de fortalecer la salud de los monjes, Damo habría creado esta serie de ejercicios, inspirada inicialmente en posturas del yoga indio y en sus propias observaciones sobre la motricidad de los animales. Posteriormente, el sistema incorporó ejercicios de canalización energética propios del taoísmo.
La leyenda también atribuye a Damo la creación de las artes marciales chinas, o wushu. La comunidad monástica practicaba esta serie de ejercicios después de la meditación y antes del entrenamiento marcial, como una preparación corporal, energética y mental.
El cuerpo como sistema funcional integrado
El pensamiento chino no interpreta el cuerpo humano como una suma de partes aisladas, sino como un sistema funcional integrado. Desde esta perspectiva, la actividad puramente analítica o fragmentada no existe: cada movimiento no constituye un hecho aislado, sino una sucesión de interacciones que implican coordinación nerviosa, muscular y cinética.
La coordinación nerviosa activa los procesos de excitación e inhibición del sistema nervioso central; la coordinación muscular desarrolla la contracción y la distensión de las fibras musculares; y la coordinación cinética engloba la combinación espacial y temporal de todas las partes del cuerpo, ajustando la condición funcional a la información enviada por el sentido propioceptivo.
El sistema de qigong Yi jin jing concibe el cuerpo humano como un todo funcional, semejante a una orquesta que actúa acompasadamente en cada instante bajo el principio de unidad orgánica. Desde esta perspectiva, el Yi jin jing trabaja las cadenas cinéticas.
Esto significa que, al solicitar una participación corporal integrada, es necesario asegurar una respuesta adecuada de cada uno de sus eslabones: músculos, tendones y articulaciones. De este modo se evita que, durante la realización de un movimiento global, alguna estructura pueda lesionarse por carecer de una capacidad de respuesta suficiente.
Cadenas cinéticas, fascias y circulación del qi
Los estiramientos de las cadenas cinéticas liberan al cuerpo de tensiones emocionales que pueden quedar cristalizadas en la zona de la columna vertebral y la espalda, transformando la práctica en una experiencia consciente. Estos estiramientos resultan beneficiosos para el sistema nervioso, ya que reducen la tensión, la ansiedad y el estrés. Asimismo, mejoran la respiración abdominal y contribuyen a recuperar la capacidad de sentir el propio cuerpo.
El Yi jin jing actúa en profundidad sobre las fascias y el tejido conectivo presentes en todo el organismo. Este entramado constituye un soporte a través del cual se moviliza el qi, favoreciendo su circulación y evitando los estancamientos energéticos.
Los estiramientos musculares se sostienen durante un intervalo de entre tres y cinco segundos, a diferencia de otros sistemas de qigong taoísta, que alternan solo un instante de extensión máxima —o máximo yang— para pasar inmediatamente a la distensión, o fase yin. Al activar las cadenas musculares, también se estimulan los meridianos tendinomusculares, dado que su trayecto coincide con dichas cadenas. En consecuencia, aumenta la distribución de qi y sangre en las áreas trabajadas. La práctica alterna, por tanto, posturas estáticas y dinámicas.
Fuerza isométrica, torsiones y trabajo sobre la columna
En algunas posturas se trabajan fuerzas isométricas. En ellas se produce un tipo de contracción muscular que genera fuerza sin movilizar voluntariamente ninguna masa. Se trata, por tanto, de una fuerza estática que no produce desplazamiento, sino que permite mantener una postura determinada.
La fuerza isométrica favorece la hipertrofia muscular, es decir, el desarrollo de la masa muscular. Conviene recordar que los monjes pasaban largas horas sentados, sin moverse, por lo que podían perder masa muscular y debilitarse.
Los ejercicios de fuerza isométrica también estimulan el sistema cardiocirculatorio, ya que el organismo requiere una mayor capacidad de bombeo sanguíneo para sostener el esfuerzo muscular. En esta serie de ejercicios, los músculos activados ejercen presión sobre las arterias, por lo que la sangre necesita un mayor impulso para atravesarlas. Con una práctica diaria y progresiva del Yi jin jing, puede mejorar la funcionalidad del sistema cardiocirculatorio.
Las posturas de torsión favorecen el drenaje de la sangre venosa de los órganos internos y permiten que, al liberar la postura, la sangre oxigenada fluya nuevamente hacia ellos. Además, las torsiones generan fuerzas y contrafuerzas alrededor de los huesos, lo que activa y estimula la médula ósea. Por esta razón, estos ejercicios pueden considerarse especialmente indicados en la prevención de la osteoporosis.
El Yi jin jing presta una atención prioritaria a la columna vertebral, eje estructural del cuerpo, así como a los discos intervertebrales, que amortiguan los impactos entre las vértebras, aunque también son vulnerables a hernias y compresiones nerviosas. Varios ejercicios del Yijinjing integran movimientos de extensión, flexión y torsión de la columna, lo que favorece el aporte de nutrientes a las vértebras y contribuye a mantenerlas móviles y saludables. Desde la perspectiva energética, el trabajo sobre la columna activa el canal Du.
Respiración, automasaje y adaptación progresiva
La respiración aplicada es abdominal invertida, y la fase de inspiración coincide con el encadenamiento muscular, la torsión o la fuerza isométrica.
Los ejercicios son sencillos y fáciles de aprender. Integran diversas técnicas de qigong, como el tu na —trabajo respiratorio—, en el que, mediante la fonación del sonido “Jai”, se contraen los músculos abdominales para asegurar la continuidad de la cadena muscular posterior durante el movimiento Tres platos caen al suelo.
También se aplica el —automasaje— denominado Tocar el tambor celestial, con el fin de movilizar la energía original a través del Cojín de Jade durante el ejercicio Reverencia para saludar.
Cada practicante puede adaptar el entrenamiento a su condición física y a su edad. La clave reside en una práctica progresiva, atenta y sostenida.
Realización de los ejercicios
1 Wei Tuo ofrece una ofrenda I · Wei Tuo Xian Chu Yi Shi

El primer ejercicio se inicia con la transición de una postura estática, de naturaleza yin, a una postura dinámica, de naturaleza yang. Al abrir con un paso lateral hacia la izquierda, los brazos permanecen relajados a ambos lados del cuerpo, permitiendo que la energía fluya por ellos sin estancamientos.
Los hombros se elevan levemente y se desplazan hacia atrás, para después relajarse y ahuecar las axilas. Esta disposición facilita la difusión y la propulsión de la energía desde el punto Zhongfu P1, lugar donde se inicia su circulación por el interior del brazo hacia el dedo pulgar. La mente acompaña este recorrido, ayudando a conducir y guiar la energía a lo largo del meridiano del pulmón.
La relajación de los hombros y la forma ahuecada de las axilas armonizan la fluencia energética en el punto Dabao B21, localizado cuatro dedos por debajo de la axila. Este punto es considerado un gran regulador de los colaterales de todo el cuerpo.
Ambas palmas se unen frente al pecho formando el mudra atmanjali, de clara herencia hinduista, y se sitúan a la misma altura que el punto Shanzhong Ren17. Este punto es uno de los doce puntos Mu, relacionados con la concentración de la energía del Maestro Corazón, y uno de los ocho puntos Ba Hui Xue, puntos de reunión de la energía del cuerpo. La mente se focaliza en este centro, vinculado a la mente-corazón. La postura tiene el efecto de regular el flujo energético en todo el organismo y de calmar la mente.
Se inspira al elevar las manos y se espira al unirlas frente al pecho, manteniendo una respiración abdominal natural.
2 Wei Tuo ofrece una ofrenda II · Wei Tuo Xian Chu Er Shi

Este ejercicio regula la fluencia energética en los tres meridianos yin y en los tres meridianos yang de la mano, gracias al empuje lateral de las palmas. Asimismo, mejora la función del aparato respiratorio y cardiocirculatorio.
Según la medicina tradicional china, el corazón gobierna los vasos sanguíneos y controla la circulación de la sangre en su interior. Cuando la sangre es abundante y la circulación sanguínea se encuentra regulada, el practicante presenta una tez sonrosada, mantiene un pulso tranquilo y fuerte, y no experimenta opresión en el pecho. Este ejercicio posee efectos paliativos en afecciones relacionadas con el corazón y el tórax, tales como el bloqueo de la circulación sanguínea, la sensación depresiva en el área precordial, principalmente asociada a la estasis de sangre y energía, entre otras manifestaciones.
Los pulmones gobiernan la energía y controlan la respiración. El Su Wen, en el capítulo Wu Zang Sheng Cheng, afirma que «el pulmón gobierna toda la energía». El pulmón no solo capta la energía pura de la naturaleza, sino que también es responsable de la energía de todo el cuerpo. Participa en la generación de la energía adquirida o Zong Qi, y gobierna los movimientos energéticos de ascenso, descenso, entrada y salida del cuerpo. Además, todos los vasos sanguíneos convergen en los pulmones, por lo que estos también actúan promoviendo la circulación sanguínea.
La apertura y extensión de la caja torácica actúan sobre el pecho y el pulmón, favoreciendo su función fisiológica y aliviando eficazmente problemas respiratorios, palpitaciones y otros síntomas asociados.
Dado que el inicio y el final de los meridianos se sitúan en las puntas de los dedos —en los llamados puntos pozo o Jing— de las cuatro extremidades, el movimiento de empuje de ambos brazos hacia el exterior requiere aplicar fuerza tanto en el talón palmar como en las puntas de los dedos. Por otro lado, los dedos de los pies se agarran al suelo. Estos movimientos en las extremidades movilizan la energía de los doce meridianos regulares.
Se inspira al empujar hacia los lados y se espira al deshacer la postura.
3 Wei Tuo ofrece una ofrenda III · Wei Tuo Xian Chu San Shi

Este ejercicio regula la energía en el triple calentador mediante el estiramiento hacia arriba. El triple calentador comprende los órganos zang y fu situados en el pecho y el abdomen, y es considerado el mensajero especial de la vitalidad. Su función principal consiste en movilizar los tres tipos de energía para distribuirla por los cinco órganos zang y las seis vísceras fu. Asimismo, facilita la circulación de la energía congénita y regula la transformación y el transporte del agua y de los fluidos corporales. Los movimientos energéticos de ascenso, descenso, entrada y salida, así como el transporte y la descarga de los líquidos orgánicos, dependen de la armonización del triple calentador.
El practicante eleva ambas manos como si empujara el cielo y se apoya sobre las puntas de los pies, empujando simbólicamente la tierra. De este modo, abre las tres cavidades del triple calentador —inferior, media y superior—, facilitando la circulación de la energía en su interior.
Al estirar las manos hacia arriba, como si se empujara el cielo, la mandíbula se cierra con ligera firmeza para crear un obstáculo mediante la tensión de los maseteros e impedir que la energía ascienda en exceso hacia el cerebro.
Los tres meridianos yin y los tres meridianos yang de las manos y de los pies circulan por las cuatro extremidades. Además, los meridianos Du y Ren recorren, respectivamente, la parte posterior y anterior del tronco. El ejercicio de estiramiento activa los catorce meridianos —los doce principales y los dos extraordinarios—, armonizando la energía de todo el cuerpo.
Se inspira al empujar hacia arriba y se espira al deshacer la postura.
4 Coger una estrella y cambiar la constelación · Zhai Xing Huan Dou Shi

Este ejercicio se articula en torno a un giro de cintura que moviliza los brazos. Según la medicina tradicional china, la cintura se relaciona con el riñón, considerado el fundamento congénito, lugar donde se conserva la esencia y la energía heredada, esenciales para el crecimiento y la reproducción humana.
Cuando se integran el movimiento de torsión y estiramiento con la respiración y la mente atenta, focalizada tanto en el punto Laogong MC8 —situado en el centro de la mano superior— como en el punto Mingmen Du4 —ubicado entre los riñones y relacionado con la palma inferior—, se establece una relación entre lo superior y lo inferior. De este modo, se despliega la energía congénita del riñón en todo el organismo. El ejercicio fortalece la cintura y tonifica la energía renal.
La cintura dirige el movimiento, moviliza los hombros y los brazos, activa Mingmen y facilita la fluencia de la energía congénita por todo el cuerpo. La energía se origina en los pies, se controla en la cintura y se expresa en los brazos. Una cintura relajada promueve la circulación de energía y sangre, y asegura el buen funcionamiento de los sistemas fisiológicos.
Se inspira al elevar el brazo y se espira al descenderlo.
5 Estirar a nueve bueyes por la cola · Dao Zhuai Jiu Niu Wei Shi

En este ejercicio, la cintura dirige y moviliza los hombros, y estos, a su vez, conducen el movimiento de los brazos. La práctica armoniza la energía del hígado y del pulmón. El movimiento torsiona y estira los meridianos yin y yang de ambos brazos. Gracias a la movilización de las extremidades, se estimula el área de los omóplatos, se activa el meridiano de la vejiga que recorre la espalda y se incide sobre los puntos Jiaji, además de otros puntos extraordinarios.
Se dice que la energía del hígado, situada a la izquierda, asciende, mientras que la del pulmón, situada a la derecha, desciende. Estos dos movimientos ayudan, respectivamente, a que la energía del bazo ascienda y la del estómago descienda. El hígado, ubicado en el jiao inferior, favorece el ascenso, mientras que el pulmón, situado en el jiao superior, favorece el descenso.
Según Ye Tian Shi: «El mecanismo de la energía del cuerpo humano está unido de manera natural al cielo y a la tierra. El hígado, a la izquierda, asciende; el pulmón, a la derecha, desciende. Entonces, el ascenso y el descenso se realizan adecuadamente, porque la energía puede desplegarse. El transporte, la difusión y la circulación del ji de la energía en el cuerpo humano se realizan gracias al hígado y al pulmón. El ascenso del hígado la conduce hacia arriba, alcanzando la cabeza y los orificios superiores; el descenso del pulmón la conduce hacia abajo, alcanzando los zang fu, los tendones y los huesos. De este modo, la energía y la sangre circulan libremente, y los zang fu permanecen en calma y armonía».
Los puntos Jiaji se sitúan a 1,3 cm a ambos lados de la línea media posterior, entre la primera vértebra torácica y la quinta vértebra lumbar. Hay diecisiete puntos a cada lado, treinta y cuatro en total. En qigong, los puntos de la parte superior de la espalda se activan para tratar afecciones del corazón, de los pulmones y de los miembros superiores; los puntos de la parte media se emplean en relación con trastornos gastrointestinales, y los puntos de la región lumbar se asocian a afecciones de la zona lumbar, abdominal y de los miembros inferiores.
Los movimientos del ejercicio son amplios y actúan sobre el pecho. En la espalda estimulan los puntos Shu Feishu V13 y Xinshu V15, puntos de concentración de la energía de los pulmones y del corazón, por lo que regulan sus funciones y previenen afecciones cardiopulmonares.
Se inspira al realizar la torsión y se espira al abrir los brazos.
6 Extender las palmas de la mano como el despliegue de las alas de la grulla blanca · Chu Zhua Liang Chi Shi

Los movimientos de este ejercicio —estirar los brazos, empujar las palmas, relajar los brazos, retirar las palmas, abrir los hombros y extender el pecho— favorecen las funciones del pulmón.
Según la medicina tradicional china, el pulmón tiene la función de gobernar la energía y dirigir la respiración. El Su Wen explica que el pulmón es el fundamento de la energía: absorbe la energía pura de la naturaleza, elimina la energía turbia, difunde la energía y los líquidos, y los hace descender. Mediante la inspiración se absorbe la energía pura y, mediante la espiración, se expulsa la energía impura. El pulmón difunde la energía, la sangre y los líquidos hacia la periferia del cuerpo gracias al movimiento de ascenso asociado al de salida, es decir, a un movimiento ascendente y centrífugo. A su vez, desciende los líquidos hacia la parte inferior del cuerpo mediante el movimiento de descenso. También conduce la energía hacia los riñones mediante el movimiento de entrada —la inspiración del aire— y de descenso —la energía del aire que desciende—, generando así un movimiento centrípeto y descendente.
Puede apreciarse que el pulmón se caracteriza por los cuatro movimientos básicos de la energía, que además se combinan entre sí: la salida se asocia al ascenso, mientras que la entrada se asocia al descenso.
Zhongfu P1 y Yunmen P2 son puntos importantes del meridiano del pulmón. Están situados en el pecho y son adyacentes al órgano. El ejercicio abre y cierra repetidamente ambos puntos para alimentar las funciones pulmonares: mediante el empuje de las palmas y la extensión de los brazos se promueven el ascenso y la salida de la energía turbia o dióxido de carbono; mediante el repliegue de las palmas y el recogimiento de los brazos se favorecen la entrada y el descenso de la energía pura u oxígeno.
Además, Zhongfu P1 es un punto Mu de concentración de la energía del pulmón y un punto de cruce con el meridiano del bazo. El ejercicio facilita así la buena comunicación entre la energía interior y la energía exterior.
El empuje comienza de forma suave, pero finaliza con firmeza. La relajación de las palmas debe asemejarse al reflujo de las aguas. Cuerpo, respiración y mente se sintonizan para guiar la apertura y el cierre —entrada y salida— de la energía en todo el cuerpo.
Cuando se empuja la palma, se forma la hoja de loto: los cinco dedos se abren y se estiran al máximo. Cuando se retrae la palma, se forma la hoja de sauce: los cinco dedos se juntan con relajación. El movimiento de extensión y relajación se realiza desde y hacia el punto Yunmen P2, regulando la entrada y salida de la energía.
Se inspira al recoger las manos y se espira al empujarlas hacia el frente.
7 Los nueve fantasmas esgrimen las espadas · Jiu Gui Ba Ma Dao Shi

Este ejercicio realiza movimientos de torsión y estiramiento del tronco, y activa la columna vertebral. Actúa sobre el bazo y el estómago, armoniza la energía del hígado y fortalece los riñones. Asimismo, estimula el punto Yuzhen V9, situado detrás de la cabeza, y los puntos Jiaji de la espalda.
El ejercicio regula la actividad energética de los órganos internos mediante el movimiento de apertura y cierre propio de la torsión y el estiramiento, así como mediante el ascenso y el descenso asociados a la flexión y extensión del cuerpo.
El ejemplo del bazo y del estómago permite comprender que los movimientos de qigong constituyen una herramienta para integrar el organismo como una totalidad. La digestión, dirigida por el bazo y el estómago, tiene como objetivo asimilar el Jing de los alimentos y expulsar los desechos resultantes de esta transformación. Lo asimilable o claro, para ser absorbido, asciende por acción del bazo hacia el pulmón y el corazón. Los desechos o lo turbio, para ser evacuado, desciende por acción del estómago hacia el intestino grueso.
A partir de ello, pueden destacarse dos aspectos. En primer lugar, el ascenso del bazo es favorecido por el movimiento ascendente del hígado, mientras que el descenso del estómago es favorecido por el movimiento descendente de la vesícula biliar. Esto significa que los movimientos de los zang fu influyen siempre en otros órganos y se integran con ellos; nunca actúan de forma aislada. En segundo lugar, el ascenso del bazo y el descenso del estómago se influyen mutuamente. Cuando el ascenso de lo claro es eficaz, lo turbio puede descender con facilidad; si el descenso de lo turbio se realiza adecuadamente, el ascenso de lo claro se ve favorecido.
Si lo turbio, de naturaleza obstructiva y pegajosa, desciende mal y se estanca en el jiao central, el ascenso de lo claro corre el riesgo de verse bloqueado, volverse pesado y ralentizarse. Si lo claro, cuya misión es tonificar los zang fu y permitirles cumplir correctamente sus funciones, no asciende de manera adecuada, las funciones descendentes de la energía del estómago, de la vesícula biliar, del pulmón y del intestino grueso no podrán permitir una correcta excreción de lo turbio. Los movimientos, por tanto, son interdependientes y se influyen mutuamente.
Por otro lado, la torsión de la espalda, combinada con la flexión, masajea los órganos abdominales, fortalece la columna y equilibra el sistema nervioso. Los órganos pélvicos y abdominales se comprimen y reciben un mayor aporte sanguíneo. El ejercicio mejora la flexibilidad del diafragma y alivia trastornos de la columna vertebral, las caderas y las ingles. La columna se vuelve más flexible, mejora el flujo de sangre hacia los nervios espinales, se tonifican los órganos internos y aumentan los niveles de energía.
Esta práctica resulta eficaz para aliviar el dolor de espalda y de cabeza, así como la rigidez del cuello y de los hombros. Mientras el tronco gira, los riñones y los órganos abdominales se activan y ejercitan, lo cual mejora la digestión y elimina el aletargamiento. El ejercicio actúa sobre el conjunto pélvico —articulación sacroilíaca, pubis y articulación de la cadera— y, en distinta proporción, sobre las articulaciones vertebrales y costales.
El estiramiento lateral trabaja sobre los músculos vertebrales, encargados de regular la posición de las vértebras durante los diversos movimientos. Estos músculos tienden a la anquilosis o endurecimiento por falta de ejercicio. La edad avanzada también constituye un factor de anquilosis, aunque puede contrarrestarse mediante la práctica diaria de Yi jin jing.
Los puntos Shu, es decir, los puntos de concentración de la energía de los órganos zang y fu, se distribuyen en el meridiano de la vejiga, a ambos lados de la columna vertebral, concretamente a 3,8 cm de la línea media posterior, correspondiente al meridiano Du. Los puntos Shu se sitúan en correspondencia anatómica con los órganos. Por ejemplo, el punto del pulmón, Feishu V13, se localiza en una posición más elevada, mientras que el punto del riñón, Shenshu V23, se sitúa en una posición más baja. Estos puntos constituyen lugares donde la energía de los cinco órganos zang y de las vísceras fu se moviliza hacia la superficie del cuerpo. Por ello, son importantes en la fisiología energética para regular las funciones de los órganos internos.
Se inspira al abrir los codos y se espira al cerrarlos.
8 Tres platos caen al suelo · San Pan Luo Di Shi

9 El dragón negro muestra las garras · Qing Long Tan Zhao Shi

10 El tigre salta sobre la presa · Wo Hu Pu Shi

11 Reverencia final para saludar · Da Gong Shi

12 Mover la cola · Diao Wei Shi

Regreso al origen
La postura final se conoce como regreso al origen, Guī Yuán y representa el proceso de conducir conscientemente la energía armonizada durante la práctica a su fuente primordial: el dāntián inferior. Tras haber guiado el qi por órganos, meridianos y estructuras corporales, este ejercicio aúna la fluencia en el centro energético. Desde una perspectiva filosófica, este gesto refleja el principio taoísta del retorno al vacío, en el que toda manifestación vuelve a su estado potencial. Este retorno promueve la longevidad y la armonía interna.
Hay que distinguir dos acciones en la postura final
Retornar el qi – gui qi (归气).
Es una acción vinculada al tiempo y al ciclo. Simboliza el cierre de la serie que inició en el origen (dantian), y, tras cumplir su recorrido, vuelve al punto inicial.
Desde una perspectiva interna, es reconducir conscientemente la energía, como quien recoge una red de pesca. En términos simbólicos, es volver a casa, reconocer que todo movimiento auténtico retorna a su fuente.
Conservar el qi – ju qi (聚气)
Es una acción vinculada al espacio y al lugar, pues se refiere a reunir y acumular el qi en un área precisa: el dantian. El qi no solo retorna, sino que se asienta y se guarda. Es el acto de sellar el caldero interno, evitando que la energía se disperse después de la práctica. El gesto de colocar las manos sobre el abdomen no es simbólico, sino funcional: la atención y el contacto actúan como sello energético.
Volver al origen es reconciliar el movimiento con la quietud. Es reconectar con el centro, tanto energético como existencial. Es recordar que todo ciclo de qigong se completa únicamente cuando retorna a su fuente.
Dede la postura Kaibu, el practicante asciende inspirando y desciende espirando las manos frente el cuerpo desde y hasta el dantian. Repetir el ejercicio 3 veces.
Visualiza el video de la serie yi jin jing realizada por el Maestro ZHUANG YONGCHANG
revisión qigong yijinjing · yi yijn jing · NLS 7/2026
