Según el “Diccionario de los Sentimientos”, de José Antonio Marina y Marisa López Penas, los sentimientos negativos contra lo que obstaculiza el deseo son principalmente cuatro: ira, enfado, furia y rencor.

Ira: La percepción de un obstáculo, una ofensa o una amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación, acompañado de un movimiento contra el causante, y el deseo de apartarlo o destruirlo.

Sinónimos: Cólera, despecho, exasperación, indignación.
Antónimos: Calma, paciencia, alegría.

Enfado: La percepción de un obstáculo, ofensa o molestia leve pasajero y/o injustificado provoca un sentimiento negativo de irritación y un movimiento contra el causante.
Sinónimos: Berrinche, cabreo, enojo, rabieta
Antónimos: Calma, paciencia.

Furia: La percepción de un obstáculo, una ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción, o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación intensa acompañado de un movimiento contra el causante, con pérdida de control, lo que le emparenta con la locura, y con la agresividad manifiesta y deseo de la destrucción o daño del causante.
Sinónimos: Coraje, furor, rabia, saña, vesania.
Antónimos: Calma, paciencia, mesura.

Rencor: La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo, duradero y contenido, de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, una aversión a todo lo que se relaciona con él y el deseo de su daño y destrucción.
Sinónimos: Encono, resentimiento, resquemor
Antónimos: calma, paciencia, misericordia, amor.

Según la Medicina Tradicional China, cuando el hígado está en equilibrio cultiva el amor, la benevolencia, la bondad, la generosidad, la paciencia y la compasión. Cuando se desequilibra provoca ira, enfado, furia, frustración, testarudez, agresividad, venganza, culpabilidad, cólera, resentimiento, grosería, impaciencia, celos y envidia.
La ira asciende el yang qi del hígado al corazón y estanca el qi del hígado, corazón, estomago e intestino.

El ejercicio de qigong, ahang zhuang, una postura de equilibrio emocional, es el más indicado para equilibrar la energía del hígado, así como otros ejercicios de qigong en movimiento que activen la energía hepática, como son: el ciervo choca las astas, mirar atrás, apretar el puño, estirar a nueve bueyes por la cola, el dragón se estira y otros.

Cerrar menú